Plushgun, Mobydick 28-03-09
¿Qué une a un guitarra de flequillo emo, a un cantante nerd gafapasta y a un batería que parece escapado de un capítulo de Miami: Vice?Las ganas de fiesta.
Y es que si planchados en un CD las alegres canciones de Dan Ingala (al resto de la banda la reclutó para poder salir de gira en el 2007) ya suenan alegres en directo este trio se desmelena con la misma mentalidad de un DJ discotequero: mantener a la gente a 100 con la música. No les importaba tanto lucir con sus instrumentos, buena parte de lo que sonaba eran bucles hechos en el momento o pregrabadaos y sampleados. Dejaron sonar por su cuenta incluso elementos que sí podrían tocar físicamente en directo pero que no les permitiría brincar, menearse y animar a la gente para volverla loca.
Hubieran podido convertir la Moby Dick en toda una fiesta sólo tocando y moviendo el culo pero iban a por el highscore así que sacaron a la palestra todos los trucos que tenían a su alcance: lanzaron varas de luz para que el respetable jugara, se metieron a bailar en la pista (más tarde todas las chicas de las primeras filas acabaron bailando en el escenario con ellos) e incluso el cantante se arrancó la camisa para mostrar una casmiseta del nº 7 de la Selección Española que estaba jugando al mismo tiempo en el no muy lejano Bernabeu.
No sonaron tan bien como podrían si hubieran estado más centrados en sus interpretaciones pero todos lucieron en sus instrumentos (el batería se llevó casi todo el protagonista instrumental combinándose con el resto de sección rítmica sampleada) y sacaron todo el jugo a una sala entregada desde el principio. Una buena juerga aunque algo corta.
Melomanías
















